Sistemas
caóticos y teoría del caos, una breve introducción
¿Qué es realmente el caos? Al menos la definición
física de la palabra. Casi todos hemos oído hablar alguna vez de la frase “el
aleteo de una mariposa puede provocar un huracán en el otro lado del mundo”, y
ciertamente es una teoría con múltiples aplicaciones, como la meteorología. Pero, ¿entendemos qué significa?
Este artículo sobre la teoría del caos
nos lo manda Ester García Baez, estudiante de Física y miembro de
la delegación de la Universidad Autónoma de Madrid
Las tres características
principales que cumplen los sistemas caóticos son: la no-linealidad, la extrema
sensibilidad que poseen ante cambios muy pequeños de sus condiciones iniciales
y que no se puede prever el comportamiento del sistema hasta que el proceso
sucede o se calcula. A pesar de este comportamiento impredecible, el sistema es
determinista. Es decir, para unos parámetros dados, el sistema está
completamente determinado para tiempos futuros, por muchas veces que lo
volvamos a calcular o repetir. Eso sí, si cambiamos mínimamente alguno de los
parámetros, podremos encontrarnos con una sorpresa: un resultado final muy
diferente al original.
Figura
1.1
Figura
1.2
Figura 1. Representación
de uno de los parámetros de las ecuaciones de Lorenz utilizadas para estudiar
los fluidos y fenómenos meteorológicos para dos condiciones iniciales
distintas. Es un ejemplo de sistema caótico en el que se observa como sus
parámetros muestran comportamientos impredecibles a lo largo del tiempo que no
se repiten. Además, el comportamiento del sistema es diferente dependiendo de
los valores de las condiciones iniciales de los parámetros.
Comencemos explicando
a qué nos referimos con que un sistema es no lineal. Un sistema es lineal
cuando la ecuación o ecuaciones que cumple están relacionadas tan solo con
variables de potencia igual a la unidad. Un ejemplo de sistema lineal es el
oscilador armónico amortiguado:
Donde b es la
constante de amortiguamiento y k la constante elástica del sistema. Podemos
reescribir el sistema definiendo dos nuevas variables, x1=x y x2=x. Por tanto,
x1=x2 y nos queda un sistema de ecuaciones tal que:
Ya que por definición:
Este sistema es
lineal, puesto que todas sus variables aparecen como mucho elevadas a la
primera potencia. Si esto no se cumple, es decir existen términos formados por
productos entre variables, funciones trigonométricas, potencias de mayor
orden…, se dice que el sistema es no-lineal. Este sería el caso de la ecuación
de movimiento de un péndulo:
El sistema equivalente
al hacer los cambios de variable es no lineal y queda como:
Este sistema es muy
complicado de resolver analíticamente precisamente por su no linealidad. Para
resolverlo se suele pedir al sistema que las oscilaciones sean pequeñas (x1≪1) de forma que se pueda aproximar sin x1≈x1 y el sistema pase a ser
lineal. Pero al utilizar esta aproximación estamos desechando todos los
resultados que vayan más allá de esta solución particular.
¿A qué nos referimos
con que es difícil predecir el comportamiento del sistema, ya sea por
modificaciones en las condiciones iniciales o a que simplemente no sepamos cómo
va a evolucionar con el tiempo? A medida que añadimos variables, se convierte
cada vez más difícil predecir los resultados de un sistema, puesto que posee
cada vez más grados de libertad. Además, si cambiamos ligeramente los
parámetros obtenemos resultados muy diferentes que no se repiten en el tiempo,
ya que un mínimo cambio en una de las variables puede afectar mucho al
comportamiento de otra de las variables. Esto es lo que produce esa
incertidumbre para predecir los resultados en este tipo de sistemas.
Además, existen
sistemas que según el valor de los parámetros que posean pasan de un
comportamiento predecible a un comportamiento caótico sin motivo aparente, como
es el caso del péndulo físico, un péndulo al que añadimos, además del
amortiguamiento, una fuerza impulsora con una cierta amplitud y fase.
Siendo g la
aceleración gravitatoria,l la longitud del péndulo y q la constante de
rozamiento.
Pendulo
clásico
Pendulo
caótico
Figura 2. Ejemplo del
comportamiento del péndulo físico ante la variación de la amplitud de la fuerza
impulsora, desde un valor de 0.5 a 1.2. En el caso de fuerza impulsora
más pequeña el sistema presenta oscilaciones periódicas, el comportamiento
clásico de un péndulo simple. Para valores ligeramente mayores de amplitud el
sistema deja de ser periódico. Se convierte en un sistema caótico para el que
no se puede predecir su comportamiento a través del tiempo.
¿Y cómo estudiamos
entonces estos sistemas, si son impredecibles ante cambios mínimos de los
parámetros? Una de las formas de estudiarlos es a través de los atractores y
secciones de Poincaré. Si estudiamos el comportamiento en el espacio de fases
en vez de en el espacio real, los sistemas se vuelven más repetitivos e
interpretables, un resultado al que denominamos atractor. Un ejemplo puede ser
el obtenido a través de las ecuaciones de Lorenz (figura 1), del que podemos
observar los atractores creados por sus variables en el espacio de fases
(figura 3).
Representación
del atractor sobre el plano
Atractor
en espacio tridimensional
Figura 3. Atractor
creado por las ecuaciones de Lorenz en el espacio de fases.
La sección de Poincaré
también estudia el comportamiento en este espacio, pero representando
únicamente los puntos para tiempos que son múltiplos de un periodo T que
depende del sistema.
Sección
de Pointcaré del péndulo físico.
Existen muchos ejemplos de sistemas
caóticos, algunos de ellos son los atractores extraños de Lorenz (utilizados
para estudiar el comportamiento de los fluidos de forma aproximada), los
fractales, los circuitos RLC, el problema de los tres cuerpos… Y todos tienen
en común un número de variables alto y ecuaciones no lineales que los
describen.
Representación de un atractor de Rössler
Figura 5. Atractor de
Rösler, utilizado en el estudio de reacciones químicas.
Por sus interesantes
características y su dificultad de estudio, el caos posee una gran cantidad de
terreno abierto a la investigación. Como contempla gran parte de la realidad de
nuestro mundo, está presente en numerosos campos, ya sea física, biología,
ingeniería, química…
Y es que la vida no
son solo dos o tres ecuaciones lineales, perfectas, simples. La vida es
impredecible y complicada. La vida es caos.
Referencias:
“Nonlinear dynamics and Chaos, with applications to Physics, Biology,
Chemistry, and Engineering”, Steven H. Strogatz. Westview Press. 2000.
“Computational Physics”,
Nicholas J. Giordano. Prentice Hall. 1997














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