La teoría del caos: definición y ejemplo
Popularmente, se le llama Teoría del Caos a la rama de las ciencias exactas,
principalmente física y matemáticas, que trata sobre comportamientos
impredecibles en sistemas dinámicos (sistemas complejos que cambian o evolucionan con
el estado del tiempo). La Teoría del Caos plantea
que el mundo no sigue un patrón fijo y previsible, sino que se comporta de
manera caótica y que sus procesos y comportamiento dependen, en gran manera, de
circunstancias inciertas. Esto plantea que una pequeña variación en el sistema o en un punto del mismo puede provocar que en un lapso
de tiempo a futuro éste presente un comportamiento completamente diferente e
impredecible. No es propiamente una teoría, sino un gran campo de investigación abierto que abarca
numerosas líneas de pensamiento.
De acuerdo a su definición, los sistemas dinámicos se clasifican básicamente en 3 tipos:
1. Estables
2. Inestables
3. Caóticos
Los sistemas
estables tienden a un punto a lo largo del
tiempo o siguen una misma órbita, sus ecuaciones características, condiciones
iniciales, sus límites, elementos y relaciones nos permiten conocer su
evolución a través del tiempo, es decir, sabemos hacia donde lo dirige su
atractor.
Los sistemas
inestables, en cambio, no se guían por atractores,
se escapan de éstos y no tienden hacia un punto.
De un artículo titulado Las resonancias de Poncairé podemos desprender la siguiente conclusión:
“En otras palabras, en un sistema
dinámico estable, dos condiciones iniciales próximas dan lugar a trayectorias
próximas; y, en cambio, en un sistema dinámico inestable, dos condiciones
iniciales igualmente próximas dan lugar a trayectorias que divergen en el
tiempo según una ley exponencial”.¹
Los sistemas
caóticos, por su parte, manifiestan ambos
comportamientos. Ilya
Prigogine nos proporciona la siguiente
descripción sobre su comportamiento:
“las trayectorias correspondientes a
condiciones iniciales tan vecinas como se quiera, divergen de manera
exponencial con el tiempo”²
En los sistemas
caóticos de pueden conocer sus ecuaciones y
sus condiciones iniciales fijas, sin embargo la mas mínima variación provoca
una evolución radical en su comportamiento.
Uno de los más citados ejemplos de sistema caótico es
el clima atmosférico del cual podemos predecir su comportamiento y
elaborar pronósticos en base a ecuaciones, estudios de su comportamiento pasado
y el conocimiento de sus condiciones iniciales, sin embargo no podemos conocer
con exactitud los parámetros que fijan sus condiciones iniciales y ésto provoca
que “aunque se conozca el modelo, éste diverja de la realidad pasado un cierto
tiempo”.³ Así mismo, nuestro pronóstico puede verse
afectado por variaciones dentro del sistema atmosférico como la actividad
humana, actividad volcánica o incluso fuera de éste como la actividad solar.
Un
sistema debe presentar las siguientes propiedades para ser considerado caótico:
·
Sensibilidad
a las condiciones iniciales
·
Debe
ser transitivo
·
Sus
órbitas periódicas deben formar un conjunto denso en una región compacta del
espacio fisico.


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