Autopoiesis
La autopoiesis (del griego αυτο-, auto, "sí mismo", y ποιησις, poiesis, "creación" o "producción"), es un neologismo propuesto en 1971 por los biólogos chilenos Humberto Maturana y Francisco Varela para designar la organización de los sistemas vivos. Una descripción breve sería decir que la autopoiesis es la condición de existencia de los seres vivos en la continua producción de si mismos.
Este término nace de la biología, pero más tarde es adoptado por otras ciencias y otros autores, como por ejemplo por el sociólogo alemán Niklas Luhmann.
Es necesario analizar la autopoiesis desde el punto de vista de los anteriores autores.
Maturana y Varela Según Maturana y Varela son autopoiéticos los sistemas que presentan una red de procesos u operaciones (que lo define como tal y lo hace distinguible de los demás sistemas), y que pueden crear o destruir elementos del mismo sistema, como respuesta a las perturbaciones del medio. Aunque el sistema cambie estructuralmente, dicha red permanece invariante durante toda su existencia, manteniendo la identidad de este. Los seres vivos son sistemas autopoiéticos y que están vivos sólo mientras están en autopoiesis (biología del fenómeno social p5)
Los seres vivos son redes de producciones moleculares en las que las moléculas producidas generan con sus interacciones la misma red que las produce.
Maturana
Transformación en la convivencia
Esta propiedad de los sistemas de producirse a sí mismos es la autopoiesis y define el “acoplamiento” de un sistema a su entorno.
Para Maturana, la autopoiesis es la propiedad básica de los seres vivos puesto que son sistemas determinados en su estructura, es decir, son sistemas tales que cuando algo externo incide sobre ellos, los efectos dependen de ellos mismos, de su estructura en ese instante, y no de lo externo. Los seres vivos son autónomos, en los que su autonomía se da en su autorreferencia y son sistemas cerrados en su dinámica de constitución como sistemas en continua producción de sí mismos.
Aunque un sistema autopoiético se mantiene en desequilibrio puede este conservar una permanencia estructural absorbiendo la energía de su medio permanentemente. Al igual que la célula y los seres vivos, los sistemas autopoiéticos tienen la capacidad de conservar la unión de sus partes e interactuar entre ellas. Los sistemas autopoiéticos son autónomos lo que los hace un sistema cerrado autorregulándose continuamente. Sin embargo, Varela considera que todo sistema autopoiético es autónomo, pero que no todo sistema autónomo es autopoiético.
Otros ejemplos de autopoiesis son la conciencia, un organismo, etc. Estos se constituyen de una red de procesos que logran transformar componentes pero en los que el mismo sistema maneja su identidad con relación al entorno. La autopoiesis designa la manera en que los sistemas mantienen su identidad gracias a procesos internos en que auto-reproducen sus propios componentes.
Estos sistemas están abiertos a su medio porque intercambian materia y energía pero simultáneamente se mantienen cerrados operacionalmente, pues sus operaciones son las que lo distingue del entorno. No obstante, son autónomos en sus operaciones debido a la capacidad que tiene el sistema de reaccionar a los estímulos del medio que lo rodea.
La muerte de un ser vivo por ejemplo puede ser considerada como la disrupción de la autopoiesis ya que la muerte puede resultar de mecanismos de la dinámica interna o mecanismos interruptores de origen externo. En cualquiera de los dos casos, el sistema autopoiético no puede compensar más los efectos de esos mecanismos; lo apropiado es que sí los pueda compensar.
Este enfoque de Maturana es mecanicista, pues explica los sistemas vivos en términos de relaciones y no de propiedades de sus componentes.
Nuestro enfoque será mecanicista: no se aducirán fuerzas ni principios que no se encuentren en el universo físico. No obstante, nuestro problema es la organización de lo vivo y, por ende, lo que nos interesa no son las propiedades de sus componentes, sino los procesos y relaciones entre procesos realizados por medio de componentes.(Maturana:De Máquinas y Seres Vivos, autopoiesis de la organización de lo vivo)
Luhmann
Luhmann ha utilizado la autopoiesis para presentar un nuevo paradigma teórico: el de los sistemas autopoiéticos, como producto de una reflexión interdisciplinaria sobre los exitosos desarrollos de otras disciplinas. La aplicación del concepto de autopoiesis a los sistemas sociales implica que el carácter auto-rreferencial de estos sistemas no se restringe al plano de sus estructuras sino que incluyen sus elementos y sus componentes es decir, que él mismo construye los elementos de los que consiste.
Luhmann afirma que la autopoiesis no se limita a ser una propiedad de sistemas biológicos o físicos, y la define como la “capacidad universal” de todo sistema para producir “estados propios” bien diferenciados enlazando a estos las operaciones propias del sistema gracias a la “auto-organización” de éste.
El sociólogo pasa así el concepto de un nivel físico a un nivel cognitivo. La intención de Luhmann es buscar equivalentes funcionales a la integración normativa para dar solución al problema que afecta la auto-organización y la auto-producción de las sociedades en contextos de contingencia y riesgo. En ese aspecto introduce el nuevo paradigma autopoiético constituido en torno a la distinción entre sistema y entorno como condición de posibilidad para el sostenimiento del límite, el cual permite las operaciones auto-rreferenciales.
Sin embargo, desde el punto de vista de la teoría de los sistemas, la aplicación del concepto de autopoiesis a los fenómenos sociales ha dado lugar a una importante disputa entre Maturana, Varela y Luhmann.
Si lo que hace a un ser vivo ser vivo, es ser un sistema autopoiético molecular, lo que hace al sistema social sistema social, no puede de ninguna manera ser lo mismo, en tanto el sistema social surge como sistema distinto del sistema vivo al surgir en la distinción como sistema social, aún cuando su realización implique el vivir de los seres vivos que le dan origen.(Maturana:De Máquinas y Seres Vivos, autopoiesis de la organización de lo vivo)
No obstante autores como José Maria García, también muestran lo que a su juicio, constituyen los principales aportes del paradigma autopoiético a la teoría sociológica.
Con el devenir de la teoría autopoiética desde que fue formulada, la relación entre Humberto Maturana y Francisco Varela (que fue alumno suyo), se fue mermando poco a poco. Francisco Varela no estuvo de acuerdo con las proyecciones de la teoría autopoiética más allá del ámbito de lo estrictamente biológico, con las que cada vez más Humberto Maturana fue colaborando y apoyando realizando trabajos interdisciplinarios tal y como se refleja en toda su obra. No en vano, se recalca en uno de los últimos prólogos de su primera obra "De máquinas y seres vivos, autopoiesis y la organización de lo vivo", que esta proyección siempre será fructífera si está relacionada con el operar del sistema nervioso y de los fundamentos de la comunicación humana:
... después de todos estos años mi conclusión es que una extensión a niveles ‘superiores’ no es fructífera y que debe ser dejada de lado, aún para caracterizar un organismo multicelular. Por el contrario, el ligar la autopoiesis como una opción epistemológica más allá de la vida celular, al operar del sistema nervioso y de los fundamentos de la comunicación humana, es claramente fructífero.(Maturana:De Máquinas y Seres Vivos, autopoiesis de la organización de lo vivo)
Su libro de referencia más importante para entender el camino que después tomaría la teoría autopoiética es "El árbol del conocimiento", y es donde se plantea la autopoiesis de los sistemas sociales, los cuales Maturana define como seres vivos de tercer Orden.
AUTOORGANIZACIÓN
Autoorganización es un proceso en el que la organización interna de un sistema, generalmente abierto, aumenta de complejidad sin ser guiado por ningún agente externo. Normalmente, los sistemas autoorganizados exhiben propiedades emergentes.
La autoorganización es objeto de estudio interdisciplinar, pues es una propiedad característica de los sistemas complejos, ya sean éstos matemáticos, físicos, químicos, biológicos, sociales o económicos.
Los antiguos atomistas creyeron ya que, dadas unas condiciones espaciales y temporales suficientes, la autoorganización de la materia había aparecido como un producto natural necesario. Aristóteles añadió las causalidades formal y final para explicar las formas en las que recurrentemente se organiza la materia en el mundo natural. La introducción de una inteligencia divina a partir de la escolástica para dar cuenta de las formas naturales hizo prácticamente desaparecer a las teorías de corte inmanentista hasta el siglo XIX. La Naturphilosophie, partiendo de ciertos pasajes de la Crítica del Jucio de Kant volvió a hablar de las "leyes universales de la forma". Sus ideas cayeron en desuso hasta los albores del siglo XX, con la obra de D'Arcy Wentworth Thompson.
El término "autoorganización" fue introducido por vez primera por Emmanuel Kant en la Crítica del juicio y recuperada en 1947 por parte del psiquiatra e ingeniero W. Ross Ashby. El concepto fue pronto utilizado por los cibernetistas Heinz von Foerster, Gordon Pask, Stafford Beer y el propio Norbert Wiener, en la segunda edición de su "Cybernetics: or Control and Communication in the Animal and the Machine" (MIT Press 1961). El concepto de "auto-organización" fue adoptado por todos aquellos asociados a la teoría de sistemas en la década de 1960, pero no se convirtió en un lugar científico común hasta su adopción por parte de los físicos y, en general, de los investigadores de sistemas complejos en las décadas de los setenta y ochenta.
Ejemplos de autoorganización
Autoorganización biológica
Filotaxis de hojas opuestas.
Desde el trabajo de Turing, la filotaxis se ha convertido en un ejemplo clásico de patrón resultante de un proceso autoorganizativo.
Autoorganización política
La política de lo directo pone énfasis en que las soluciones en cuestiones éticas, económicas, tecnológicas, etc., deben partir de los propios interesados o intrínsecamente afectados por un asunto, y tener en consideración primordial las relaciones humanas directas y las personas en concreto, creando así mecanismos de interacción directa, que son la base del anarquismo el cual busca que las personas obtengan poder directo sobre su vida.
Con un desenvolvimiento de las diversas relaciones humanas de los seres individuales y colectivos de forma autónoma, es decir desarrollando por su propia cuenta (directamente) su potencial de determinación, asociación, etc., carecen de la necesidad de factores de dirección externa a los interesados.
Sistemas
Autopoiéticos (autopoieticSystems)
Fig. nº 1
" Monjes
ciegos examinando un elefante "por tcho Hanabusa, 1888.
Grabado Ukiyo-e
(xilografía) ilustración de la parábola Budista
mostrando a los
monjes ciegos examinando un elefante.
Cada hombre
llega a una diferente conclusión en relación a como es
un elefante
basado en que parte del elefante ha examinado.
autopoiesis[1]:
(de
Auto: a sí mismo; y Poiesis: (griego, creación, fabricación, construcción)
Literalmente, autopoiesis significa auto-organización. Concepto que nace en la
biología de la mano de los chilenos Humberto Maturana y Francisco Varela
(1973), y que designa un proceso mediante el cual un sistema (por ejemplo, una
célula, un ser vivo o una organización) se genera a sí mismo a través de la
interacción con su medio. Un sistema autopoiético es operacionalmente cerrado y
determinado estructuralmente. Característica definitoria de los seres vivos.
Según Maturana y Varela son autopoiéticos los sistemas
que presentan una red de procesos u operaciones (que lo define como tal y lo
hace distinguible de los demás sistemas), y que pueden crear o destruir
elementos del mismo sistema, como respuesta a las perturbaciones del medio.
Aunque el sistema cambie estructuralmente, dicha red permanece invariante
durante toda su existencia, manteniendo la identidad de este. los seres vivos
son sistemas autopoiéticos y que están vivos solo mientras están en
autopoiesis.
Introducción
Los Sistemas
Autopoiéticos o (autopoieticSystems) son máquinas (software + hardware)
multimedia de interacción y retroalimentación que generan una respuesta
auditiva y visual en relación directa a los estímulos visuales y auditivos del
entorno.
Este cuerpo de
obras nace de una serie de preocupaciones en relación a la sincronía entre lo
sonoro y lo visual, que datan desde mis estudios en Paris en el Centro de
Creación Musical Iannis Xenakis, en los años 2002 y
2003. Estas obras logran resolver de una manera orgánica una serie
de inquietudes que han marcado mi trayectoria y desarrollo como artista visual
y como músico. Estos sistemas toman como referente una serie de
planteamientos conceptuales de las vanguardias artísticas del siglo recién
pasado tanto visuales como musicales y plantean una serie de cuestionamientos
en relación a la obra de arte, cuestionando el concepto mismo de lo que es una
obra al convertir el proceso mismo en la obra. La obra solo existe
en el estar interactuando con el medio, o en términos autopoiéticos, en el
acoplamiento estructural del sistema con su ambiente.



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